En Editoriales

El Taller de mitología japonesa en el anime (15 de febrero), impartido por María José Pan, y la presencia en la librería el próximo 28 de marzo de Fernando Rodríguez-Izquierdo y Gavala, uno de los más reputados traductores de haiku, han hecho que dirijamos nuestra mirada hacia Japón y que hayamos querido conocer más de cerca a una de las editoriales de referencia en la difusión en nuestro país de esta cultura: Satori.

Desde Asturias, y desde hace más de una década, Marián Bango y Alfonso García transformaron su interés lector en el proyecto de proponer lecturas que no estaban disponibles en nuestro país. De ahí el nombre elegido para esta editorial. Satori significa “iluminación”.

En este tiempo, han ido conquistando un espacio y abarcando distintos campos de estudio, desde la historia, el arte, la filosofía y los ensayos de actualidad, hasta la literatura, los viajes o el manga. Mientras, el interés de los lectores ha ido aumentando, lo que, como dice Marián en esta entrevista, ha permitido “un conocimiento más real y preciso de Japón y su cultura”.

PREGUNTA: Sabemos que la editorial surgió por un interés muy personal pero ¿qué valoración hacéis de estos años de trabajo? ¿Qué impacto tuvo abrir vuestras colecciones de géneros más especializados a otros más populares? ¿Os sentís “editorial de referencia”, tal y como os reconocen los lectores?

RESPUESTA: Tras once años de dedicación al mundo de la edición, la valoración es positiva. Para nosotros ha sido (y seguirá siendo) un camino duro, de gran esfuerzo personal y profesional, pero sentir que los lectores valoran no solo el trabajo que desarrollamos sino también el corazón (kokoro) que ponemos en cada libro supone un fuerte estímulo para continuar en nuestro empeño en acercar Japón y su cultura a los lectores hispanohablantes.

Como editorial, nuestros comienzos estuvieron muy vinculados al ensayo, pero siempre tuvimos claro que, cuando llegara el momento, daríamos el salto a la literatura. Y así sucedió, de manera muy natural. La colección “Maestros de la Literatura Japonesa” vio la luz en 2011 y para Satori supuso una especie de segundo nacimiento. Comenzamos a ser más visibles en las librerías y a llegar a un público más amplio. Dos años después llegó “Maestros del Haiku”, una colección dedicada íntegramente al haiku que, pese a ser en apariencia una apuesta arriesgada, es hoy una colección más que asentada. A finales del año pasado comenzamos una línea de manga, un proyecto largamente anhelado que, por fin, es ya una realidad. Siempre tenemos nuevos proyectos en mente. Nos estimulan los retos y explorar todo el universo Japón.

Ser considerados por los lectores como una “editorial de referencia” es, sin duda, un premio y un honor.

P: ¿Qué parte es vuestra en la selección de títulos y qué parte es externa, a través de los profesores y traductores con los que trabajáis?

R: Ambos creemos firmemente que sin los colaboradores que forman parte de nuestro equipo la editorial no sería lo que es. Como editores, tanto Alfonso como yo misma, tenemos nuestras preferencias respecto a qué autores y qué obras publicar y tomamos las decisiones consensuándolas entre nosotros. Pero, ciertamente, valoramos también las propuestas que nos hacen nuestros colaboradores. Creo que esa diversidad de propuestas, de gustos y de miradas es muy positiva y enriquecedora.

P: Hace unos años decíais que el interés por la literatura japonesa era limitado. ¿Eso ha ido cambiando? 

R: Afortunadamente poco a poco se va abriendo camino, aunque aún queda mucho por recorrer. Nuestros lectores son realmente sorprendentes. Cuando tenemos oportunidad de estar con ellos cara a cara en actos en las librerías o en ferias del libro, nos sorprenden por su cariño y por su amor por Japón (ya sean expertos o lectores que comienzan a descubrir el mundo nipón). Creo que saben captar en nuestro trabajo ese mismo cariño, ese kokoro que nosotros ponemos en cada libro. Se establece entonces una conexión muy bonita.

P: ¿Os ha influido de alguna manera el boom del manga y del anime? ¿Son una puerta de entrada hacia la literatura o la cultura japonesa? 

R: Sí, como te decía antes, a finales del año pasado salió nuestro primer manga “Mi vida sexual y otros relatos eróticos”, de Shotaro Ishinomori. Esta línea de manga llevaba años gestándose en nuestras cabezas y, por fin, ha comenzado a dar sus primeros pasos. El manga y el anime son dos elementos clave para explicar el interés por Japón en la actualidad. Del mismo modo que a finales del siglo XIX la llegada a París de los grabados ukiyo-e propició un insaciable interés por Japón e influyó de manera determinante en la pintura de, por ejemplo, Lautrec o de los impresionistas, actualmente el manga y el anime se han convertido en la puerta de entrada a la cultura japonesa, al idioma, a la literatura… Estamos muy ilusionados con esta colección, que pronto se ampliará con la serie de tres tomos “Mujeres del Zodíaco”, una obra exquisita en el dibujo y la composición, con historias preciosistas y muy líricas, y que supone el debut el español de Miyako Maki, una de las autoras pioneras y fundamentales del manga en Japón.

P: ¿Qué están aportando a la literatura actual los autores contemporáneos japoneses? ¿Alguna recomendación especial?

R: La literatura japonesa contemporánea es muy variada y un reflejo de la propia sociedad japonesa. Más allá de autores más que consagrados en España como Haruki Murakami, Banana Yoshimoto o Kenzaburo Oe, me gusta especialmente la literatura de las pequeñas cosas, del día a día. Esa literatura que permite conocer el Japón actual, las preocupaciones de la sociedad japonesa, sus virtudes y sus defectos. Recomiendo, por ejemplo, Miro al cielo impotente, de Misumi Kubo, o una novedad reciente que me habría encantado publicar: La dependienta, de Sakaya Murata. También me gusta especialmente la novela negra de Natsuo Kirino o las historias cálidas y cotidianas de Hiromi Kawakami. Curiosamente sólo he recomendado autoras, así que para cerrar la lista recomendaré a un autor, en este caso de manga, que hará disfrutar a todos aquellos que no se hayan atrevido hasta ahora con este tipo de obras: Jiro Taniguchi. Un autor de una sensibilidad maravillosa como se aprecia en obras como El almanaque de mi padre, Los años dulces, Furari

P: ¿Qué percepción tenemos de la cultura japonesa en España? 

R: A pesar de que aún perviven muchos de los tópicos más manidos, la percepción de la cultura japonesa en España ha evolucionado de manera muy positiva. Personalmente creo que esto ha sido así gracias a las generaciones que crecieron leyendo manga, viendo anime y aprendiendo japonés, lo que ha permitido un conocimiento más real y preciso de Japón y de su cultura. Por muy lejana que resulte, la cultura japonesa no es para nada distante y acercarse a ella permite no sólo conocerla, sino también conocerte a ti mismo, descubrirte cosas, sentimientos, conceptos que, misteriosamente, estaban arraigados en tu propio ser. Al menos, eso es lo que yo y otras muchas personas sentimos.

 

Posts recientes

Dejar un comentario

¿Qué desea buscar?

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar